Jóvenes que quieren ser de primera
Por Luis Chuzo González
Ex jugador profesional, entrenador y empresario
Cuándo los jóvenes están listos?
Iniciar esta columna o este comentario me llevó varios días, con el dilema de tratar de ser lo más claro y objetivo posible, sabiendoque no soy un redactor; simplemente trato de transmitir una idea que muchas veces se habla y pocas veces se lleva a la práctica.
Espero cumplir con mi humilde opinión y sumar dentro de un contexto que siempre se simplifica al término o expresión: "todo cuesta mucho".
Tarea difícil de describir y contar, porque mi experiencia personal fue que a los 15 años, ya estaba jugando un argentino de mayores en Rosario con jugadores que fácilmente me llevaban 15 años ó más, pero eso ya es historia!
Me vienen a la mente sólo preguntas.
Será cuando el jugador demuestre, pero en dónde? en su categoría? en el entrenamiento?
Y sí, se podría decir que sí.
Pero la otra pregunta es cuándo lo va a ser en primera? Quién lo decide, la política del club, el entrenador, el talento ó la falta de jugadores mayores?.
No debiera ser así..
Si está listo debe tener su espacio.
Pueden llegar a presentarse muchas razones que van contra el objetivo de estos jóvenes, empecemos con algunos Ej. y comentarios.
Hay una política de club de trabajo serio de las inferiores ó se hace lo que se puede? (frase conformista si las hay, no sólo utilizada en el deporte).
Otro punto: cuando se contrata un entrenador, se definen las políticas o forma de trabajo?
En muchos casos no, puede ser por desconocimiento o por falta de capacidad y objetivo.
Debemos decir que esto no sale más dinero, es cuestión de sentarse y hablar hasta que las cosas queden bien claras.
Para eso se lo contrata y se abona un sueldo, lo cual el entrenador puede aceptar o no las condiciones pretendidas.
Convengamos que es muy común escuchar a un entrenador que no está muy conforme con su remuneración y las condiciones de trabajo, situación que la dirigencia tiene que ver y tomar cartas en el asunto; sabemos que nadie es indispensable: ni el jugador, ni el entrenador.
¿Se le presta atención al jugador que puede ser un buen proyecto? (si es más de uno, mejor); ¿se trabaja extra con ellos?; ¿se dialoga?
¿Se habla del sacrificio y de la paciencia que debe tener un atleta ó solo se deja que el destino o su inmadurez lo encaminen?
Puedo asegurar que no alcanza con los entrenamientos semanales habituales y esos 15 minutos posteriores donde uno tiene más un diálogo de compromiso que otra cosa.
La otra parte importante en formativa es qué pasa con aquellos jugadores que no tienen tanta proyección.
Se debe trabajar de igual manera hablándole del rol que tiene cada uno de los integrantes del plantel. Porque los logros en esta disciplina son en equipo y hay que hacerles saber que el goleador no es el mejor jugador del equipo, hay estrellas en rebotes, en defensa, asistencias, hasta es importante el que mete buenos bloqueos para que un compañero tire cómodo, etc.
Después hay situaciones que son bastante frecuentes, en las que el jugador mayor (compañero de equipo), dirigente, entrenador, etc. comentan o empiezan a juzgar.
Los chicos de hoy en día son responsables en algunas cosas "pero les falta" en otras, son buen proyecto... ¡pero vagos! palabras que se escuchan habitualmente en un club pero, ¿las decimos en positivo? ó para construir la pregunta: ¿qué hacemos cada uno de nosotros? ¡Los grandes opinólogos!
Yo tengo una posible respuesta que puede ir para cualquier institución.
En la Argentina tenemos la mejor formativa de América (logros y títulos lo avalan) y estamos dentro de las 5 potencias del mundo.
En muchos lugares del país se están haciendo las cosas bien!!...pero todavía hay cosas por hacer y están quedando demasiados chicos en el camino.
Tratá que en tu club no sea así.
También pasa que los ligados a este deporte recuerdan su pasado de joven y te hacen historietas como si a los 16 años ya pensaban como a los 30. Lejos de ser así, desgraciadamente no hubo periodismo ni cámaras que lo registraran. También fueron jóvenes e hicieron cosas muy similares.
¿El pasado, por qué mejor?; sólo fue diferente y es de inteligente saber de esto.
Solamente con la información que tienen (ni que hablar de otros temas) ya nos sacaron ventaja.
Nosotros dependíamos del lugar donde vivíamos y nadie sabía de lo nuestro, teníamos un solo campeonato importante al año o en el peor de los casos, ninguno.
Hoy, hay muchos y todos son importantes.
Se debería transmitir que no importa el torneo que juegue, sino que lo hagan de la mejor manera, ya sea desde un local hasta una liga nacional.
Sabemos que está creciendo además de un jugador, una persona, en definitiva, lo más importante.
Siempre sale en las charlas de veteranos, dirigentes y otros allegados al deporte esta pregunta: ¿Cuántas veces hace falta dialogar con los jugadores?
¿Hasta dónde bancar los caprichos y la falta de actitud de algunos jóvenes para entrenar?
Diferente la situación cuando tienen que jugar, siempre es motivación plena!
Algunas repuestas podrían ser: hay jugadores de entrenamiento y de partido.
Las razones pueden ser el carácter, liderazgo, etc.
Entonces, ¿qué se debería hacer?
Si nos referimos al amateurismo o torneo local, el incumplimiento justificado podría ser estudio o trabajo.
Estos casos deben ser tratados con tolerancia, sabiendo que el jugador siempre, pese al cansancio y la complejidad de los horarios, va a estar presente; y ni hablar si tiene una base de educación y responsabilidad real.
Hay casos en que jugadores se excusan en el estudio para faltar al entrenamiento, eso debe tener una evaluación diferente, porque todos sabemos, salvo pocas excepciones, que hay tiempo para todo.
Tuve la suerte de jugar con jugadores que siendo profesionales en el básquet y alcanzaron un título universitario, ¡con esto quiero decir que se puede!
Ahí entraría la parte de la motivación, calidad de entrenamiento, atención y un buen diálogo.
En el caso de continuar el incumplimiento, aparecen ya situaciones de irresponsabilidad y falta de compromiso que seguramente las va a tener también con el estudio (es muy difícil que un jugador tenga diferente conducta en lo que hace en la vida). Podemos pensar que el deporte lo esta teniendo en otro plano.
Ahí el entrenador tiene que tomar decisiones.
Considero que el joven necesita de la actividad física por un montón de razones que no vienen al caso enumerar.
En definitiva, el diálogo no necesariamente tiene que ser de básquet para obtener logros.
El sacrificio individual, la identidad y el compromiso con su club también se construyen con esta parte, sé perfectamente que los tiempos de las personas (entrenadores, dirigentes) no abundan, pero es bueno tenerlo en mente y hacerlo en el momento que se pueda.
Excusas y comentarios que no llevan a nada ya es parte del deporte nacional.
Sin ir más lejos, los que somos padres hoy en día, nos resulta difícil dialogar con nuestros hijos, aún teniéndolos cerca y en la familia.
Imaginemos la relación entrenador, dirigente y jugador SIN EL ESPÍRITU DE DIÁLOGO.
Para aprender a escuchar tiene que haber alguien que te lo proponga y enseñe.
Creo que a partir de ahí el jugador va a estar más listo para afrontar un compromiso mayor, es decir, poder jugar en una categoría superior o en primera; va a empezar a entender de qué se trata, más allá de todo el trabajo técnico y físico que doy por hecho.
Para cerrar solo voy a comentar una experiencia personal que tuve a los 18 anos con el entrenador y fundador de la liga nacional León Najnu del en el club Ferro Carril Oeste, León me había pedido para ir a jugar a Bs. As (yo venia de ser campeón sudamericano en Venezuela)
Veía que no tenia posibilidades de jugar, en ese momento uno pensaba que no le daban la oportunidad, en realidad había tan buenos jugadores por delante que no podía objetar nada, menos si el equipo ganaba y era campeón, en ese momento se empezaba ganar títulos importantes y a sacarle el liderazgo a Obras Sanitarias, es mas fuimos a jugar una Copa del Mundo a San Pablo Brasil.
Como el entrenador tenia muy buen dialogo con sus jugadores, entendía las situaciones a tal punto que cuando voy hablar con el, porque jugaba poco, no solo me dio una lección de vida con su charla , me dijo que era posible que yo juegue mas tiempo en su equipo pero dentro de 2 o 3 años, pero le parecía bien que yo tuviera las ganas de jugar y para eso estaban otros clubes que tenían mas necesidades de mi trabajo lo cual me recomendó 3 instituciones ,pero me sugirió cual me convenía mas (club desconocido para mi y chico, San Miguel de Bs. As. que había ascendido ese año a primera) la cual yo acepte y puedo decir que gracias a esa charla empezó mi camino como un atleta profesional que duro prácticamente 18 años
La Ecuación y la comunicación son parte esencial en el desarrollo de los jóvenes.
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